Ir a la barra de herramientas

Los wergeld y el derecho bárbaro

Los wergeld y el derecho bárbaro

A PESAR DE QUE LOS PUEBLOS bárbaros, una vez establecidos en los territorios del antiguo Imperio romano, adoptan la cultura, la lengua e incluso la religión de los pobladores locales, jamás se trata de un proceso de romanización uniforme. Es más, los nuevos gobernantes importan costumbres y normas nuevas que conviven o acaban imponiéndose a las romanas y a las autóctonas si estas son distintas.

Los pueblos germánicos, anglosajones y vikingos son los que adoptan los aspectos legislativos más chocantes para nosotros. Es el caso de los wergeld, (literalmente, “precio de un hombre”), que consiste en que el criminal puede restituir el valor de una propiedad robada a su propietario, o de una persona herida o asesinada, a sus familiares —de ahí el nombre—. En realidad, no deja de ser una especie de multa.

Otro principio propio de la idiosincrasia jurídica de los pueblos del norte de Europa es el blutrache, o “venganza de sangre”, según el cual existe una responsabilidad compartida del clan o familia ante un crimen de sangre; y si el clan de la víctima infiere un daño idéntico al clan del agresor, este queda exento de culpa. Pero quizá la institución jurídica por excelencia de origen germánico que perdura hasta finales de la Edad Media y que más nos choca por su carácter mágico e irracional es la ordalía o Juicio de Dios. Consiste en determinar la culpabilidad o la inocencia de un acusado -persona u objeto- a partir de ritos habitualmente relacionados con la tortura por fuego o agua. Si sobrevive, o no resulta muy dañado, se infiere que Dios lo considera inocente y que no debe recibir pena ninguna.

A pesar de que los pueblos germánicos, se rigen por el derecho consuetudinario -normas jurídicas no escritas, basadas en los usos y costumbres de la comunidad—, algunos reyes, ante la necesidad de dar un marco legal a sus súbditos de todos los orígenes, a partir del siglo v promulgan códigos de leyes en latín, profundamente influidos por el derecho romano.

Los reyes visigodos promueven varias: como las leyes teodoricianas (c. 419- 467) y el Edicto de Teodorico (c. 503), que regulan aspectos territoriales entre visigodos y galorromanos o hispanorromanos; o el Código de Eurico (c. 480), que recopilan costumbres godas mezcladas con el derecho romano vulgar. La Ley Sálica (c. 500), es la base de la legislación secular de los reyes francos: regula la sucesión monárquica, así como herencias, crímenes, lesiones, robos o acusaciones de hechicería. En el mundo anglosajón, destaca el código de Etherberto de Kent (c. 602-603), el primero escrito en una lengua germánica, que ajusta y aplica las penas por infracciones de todo tipo, con una clara finalidad recaudatoria.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *